Archive for October, 2008
Es una profunda paz. Yo que no he tenido experiencias religiosas, creo que así debe serlo. David S Ware es una voz implorando y exigiendo, es un sacerdote estelar. Si no supiera que no existen los extraterrestres diría que este hombre ha venido de lo profundo del cosmos a echar un manto piadoso sobre nosotros, profanos de toda paganidad. Parece de pronto estar tocando un cuerno de esos que tocaban nuestros antepasados para llamar a reunión y yo he asistido, me he sentado a su alrededor y he escuchado con atención. De pronto convoca a todos sus ancestros y al parecer algo no le ha gustado, eleva un tanto su voz y sin llegar a gritar sermonea sin pedantería, con serenidad de maestro. Sorprendido y al parecer un poco cansado del viaje su metal flota, aleteando, convocando a sus compañeros. El pianista ataca una especie de baile sagrado, saltando sobre ascuas, corre hasta el borde del círculo, envolviendo el gutural gemido del gurú. Aunque nació en New Jersey ha viajado por el mundo y pasando por las Antillas quedó prendado del calipso y por último como regalo de despedida una simple melodía, una letanía de 17 minutos lo devuelve al universo desplegando fuegos de artificios, retomando el legado de John Coltrane lo extiende y lo reinventa. Un disco de puta madre (perdón por el término) todo espíritu, todo gratitud.
Acompañan al señor David S Ware el pianista Matthew Shipp, el contrabajista William Parker y el baterista Guillermo E. Brown. El disco se llama “Surrendered” y los temas son “Peace Celestial”, “Sweet Georgia Bright”, “Theme Of Ages”, “Surrendered”, “Glorified Calypso” y “African Drums”
